Estamos ante un gran cambio para los mini PC. Aquellos ordenadores grises y aburridos de oficina se han convertido actualmente en pequeñas bestias capaces de mover programas de IA de verdad. Y lo más interesante es que estamos ante dos enfoques totalmente distintos: AMD ha apostado por la potencia pura y dura, mientras que Intel ha preferido buscar una solución más modular e inteligente.
En este caso, la comparación no es baladí. Acertar con el chip puede marcar la diferencia entre tener un mini PC capaz de ejecutar modelos de IA directamente, mejorar vídeos en tiempo real o poner en marcha modelos de lenguaje sin necesidad de depender de la nube. Las dos marcas saben bien lo que se juegan, y han puesto toda la carne en el asador para liderar esta nueva etapa.
Los competidores: lo que te llevas realmente
Cuando comparas las especificaciones de ambas propuestas, salta a la vista que AMD e Intel no han seguido el mismo camino. AMD ha optado por la vía bruta. Intel, por la flexibilidad.
AMD Ryzen AI 9 HX 370: pura fuerza desatada
Este es el chip más potente que ha lanzado AMD, y supone un buen chute de energía para cualquier mini PC. Está fabricado con el proceso de 4 nm de TSMC (N4) e incorpora 12 núcleos: 4 pensados para darlo todo y 8 optimizados para eficiencia. Los núcleos rápidos pueden llegar hasta los 5.1 GHz, aunque su velocidad base se queda en 3.3 GHz.
La nueva NPU XDNA2 de AMD alcanza los 50 TOPS dedicados a tareas de IA, una cifra muy por encima de lo que ofrece Intel en esta gama. En el apartado gráfico, el chip incluye una Radeon 890M basada en la arquitectura RDNA 3.5, que puede trabajar hasta los 2900 MHz.
| AMD Ryzen AI 9 HX 370 | Qué ofrece |
| Arquitectura | Zen 5 (Strix Point) |
| Proceso de fabricación | 4 nm (TSMC) |
| Núcleos/Hilos | 12C/24T (4 de alto rendimiento + 8 de eficiencia) |
| Frecuencias | 2000 MHz / hasta 5.1 GHz |
| Consumo energético | 28 W (rango entre 15 y 54 W) |
| Capacidad IA | 50 TOPS (XDNA2) |
| Gráficos integrados | Radeon 890M (arquitectura RDNA 3.5) |
| Memoria soportada | DDR5 / LPDDR5X-5600 |
| Lanzamiento | Julio de 2024 |
Intel Core Ultra: la alternativa inteligente
Con Meteor Lake, Intel tomó un camino muy distinto. En lugar de fabricar un único chip grande, optó por combinar cuatro métodos de fabricación diferentes para crear cuatro chips distintos. Usa el proceso de 7 nm de Intel para el núcleo principal de la CPU, y recurre a la tecnología más avanzada de TSMC para la parte gráfica y otros componentes.
El Ultra 7 155H requiere más trabajo para configurar sus núcleos. Tiene 6 de alto rendimiento, 8 eficientes y 2 de ultrabajo consumo para tareas en segundo plano. Los núcleos rápidos pueden alcanzar los 4.8 GHz, mientras que los de respuesta inmediata llegan hasta los 3.8 GHz.
Esto le sitúa bastante por debajo de AMD, cuya NPU AI Boost alcanza los 11 TOPS. La gráfica integrada, una Arc Xe-LPG, cuenta con 128 unidades de ejecución que funcionan a 2250 MHz.
A la vista de estas especificaciones, queda claro que AMD ha apostado por exprimir al máximo la potencia en IA, mientras que Intel ha priorizado contar con más núcleos especializados en tareas distintas. Ambos chips apuntan a un consumo de 28 W pensado para mini PC, pero lo gestionan de formas completamente diferentes.
Si buscas lo mejor de lo mejor, el Intel Core Ultra 9 185H es tu chip. Es el procesador insignia de Intel y lleva al siguiente nivel todo lo bueno de Meteor Lake. Mantiene el mismo diseño híbrido inteligente de 16 núcleos que el Ultra 7 155H, pero en esta ocasión, Intel ha seleccionado el mejor silicio disponible y ha llevado los núcleos de rendimiento hasta los 5.0 GHz. La diferencia se nota al instante en tareas monohilo exigentes o cuando necesitas un extra de potencia puntual. Su TDP base de 45 W deja claro que Intel ha creado este chip pensando en quienes quieren sacar el máximo rendimiento a su mini PC.
Ese TDP configurable puede llegar hasta los 115 W, lo cual resulta especialmente interesante para quienes montan su propio mini PC o buscan una estación de trabajo compacta de gama alta. Puedes obtener un rendimiento similar al de sobremesa en un formato mucho más pequeño. La mayoría de mini PC no te dejarán aprovechar todo ese potencial, pero al menos tendrás la flexibilidad de ampliar sus capacidades más allá de un simple procesador rápido.
| Intel Core Ultra | Ultra 7 155H | Ultra 9 185H |
| Arquitectura | Meteor Lake | Meteor Lake |
| Fabricación | 7 nm Intel + piezas TSMC | 7 nm Intel + piezas TSMC |
| Núcleos/Hilos | 16C/22T (6P + 8E + 2LP) | 16C/22T (6P + 8E + 2LP) |
| Frecuencias | 3,8 GHz / 4,8 GHz | 3,8 GHz / 5,0 GHz |
| Consumo energético | 28 W (hasta 115 W en ráfagas) | 45 W (hasta 115 W en ráfagas) |
| Capacidad IA | 11 TOPS (AI Boost) | 11 TOPS (AI Boost) |
| Gráficos integrados | Arc Xe‑LPG 128EU | Arc Xe‑LPG 128EU |
| Memoria soportada | DDR5 / LPDDR5X‑5600 | DDR5 / LPDDR5X‑5600 |
| Precio estimado | 430 € | 500 € |
Mini PC: una realidad diferente
Montar un mini PC no tiene nada que ver con montar un ordenador de sobremesa. No puedes colocarle un ventilador gigante encima. Estás trabajando con un formato muy compacto, y eso cambia por completo cómo se comportan estos chips en la práctica.
El reto de gestionar la temperatura
Mantener fresco un mini PC es fundamental. Recurrir a 28 W en un dispositivo del tamaño de un libro puede parecer poca cosa, pero en realidad cambia mucho según el diseño de cada chip.

El diseño de chip único de AMD genera más calor, aunque el proceso de 4 nm mejora su eficiencia. Dentro del rango de 15 a 54 W, los fabricantes pueden afinar el rendimiento para priorizar potencia o silencio, según el caso.
Intel, en cambio, utiliza un sistema por módulos que reparte mejor el calor por todo el conjunto. Gracias al proceso de TSMC, la parte gráfica puede mantenerse más fría que en soluciones integradas. Eso sí, el empaquetado es más complejo, lo que también complica su refrigeración.
👉¿Quieres saber más?: ¿Refrigeración líquida o por aire? Elige bien antes de montar tu PC
Qué ocurre cuando el sistema es exigido al máximo
Esto es algo que deberías conocer antes de comprar un mini PC. Las cifras máximas pintan muy bien, pero… ¿qué pasa después de diez minutos de carga intensa?
Los núcleos eficientes de AMD, que funcionan a frecuencias base más bajas (1400 MHz), apuntan a un diseño pensado para un uso prolongado. Gracias a su amplio rango de consumo, los fabricantes pueden crear desde sistemas sin ventiladores que consumen 15 W hasta configuraciones de 45 W con ventilación activa.
Intel, por su parte, apuesta por más núcleos aunque con menor capacidad de IA, lo que sugiere que confía en que el procesador podrá encargarse del trabajo de IA de forma sostenida. El pico de consumo de 115 W demuestra que este chip puede mantener un rendimiento mucho más alto si cuenta con un sistema de refrigeración adecuado.
Comparativa de velocidad de CPU
¿Cuál de los dos es realmente más rápido? Depende de para qué lo uses.
Rendimiento mononúcleo
Intel tiene una pequeña ventaja en tareas que solo utilizan un hilo, ya que sus frecuencias boost son más altas. El Core Ultra 7 155H llega a los 4.8 GHz y el HX 370 de AMD alcanza los 5.1 GHz, lo que da pie a una comparación interesante: AMD ofrece picos de rendimiento más altos, mientras que Intel apuesta por una arquitectura más refinada.
Ambos chips rinden muy bien en tareas sencillas en un mini PC real. No vas a notar grandes diferencias al navegar por internet, trabajar con documentos o crear contenido ligero.
Rendimiento multinúcleo
Aquí es donde las diferencias de arquitectura se hacen más evidentes. AMD ofrece 24 hilos gracias a sus 12 núcleos y la tecnología SMT, mientras que Intel proporciona 22 hilos distribuidos en 16 núcleos.
La propuesta de AMD suele destacar en tareas que aprovechan todos los hilos disponibles. Sus núcleos Zen 5 potentes y su capacidad para gestionar procesos en segundo plano permiten codificar vídeos, renderizar modelos 3D o montar vídeos de forma ágil y fluida.
Por su parte, el diseño híbrido de Intel funciona muy bien en cargas mixtas, donde se necesita capacidad de respuesta en primer plano mientras otras tareas se ejecutan en segundo plano. Los núcleos de bajo consumo están pensados para gestionar el sistema sin interferir con los programas principales.
Cara a cara gráfico
El rendimiento gráfico en los mini PC ha mejorado muchísimo, y ambos chips vienen con músculo suficiente para competir.
Diferencias en la arquitectura gráfica
La Radeon 890M de AMD está basada en la nueva arquitectura RDNA 3.5, mucho más eficiente que las generaciones anteriores. Su frecuencia máxima de 2900 MHz le da al sistema una buena dosis de potencia para jugar a 1080p.
Por parte de Intel, la gráfica integrada Arc Xe‑LPG incluye 128 unidades de ejecución y representa su intento más serio hasta la fecha de competir en este terreno. Gracias al proceso de TSMC, sus 2250 MHz y la disposición modular del chip gráfico, logra un rendimiento bastante sólido.
Realidad en juegos
Según informa Tom’s Hardware, AMD aseguró que su Core Ultra 7 258V ofrece un rendimiento un 75 % superior al de Intel en juegos. Estas cifras vienen de pruebas internas de AMD con la configuración óptima, y dejan claro que la Radeon 890M se desenvuelve mucho mejor en tareas gráficamente exigentes.
En la práctica, ambos chips pueden manejar juegos en 1080p con calidad media sin problemas, ya sean títulos antiguos, juegos AAA clásicos o e-Sports. Para juegos más exigentes, eso sí, puede que tengas que ajustar la configuración o recurrir a una gráfica externa.
Batalla por la aceleración en IA

Ahora empieza lo realmente interesante. Ambas compañías han invertido mucho dinero en cargas de trabajo basadas en IA, que apuntan a convertirse en el futuro de la computación.
Comparativa de la arquitectura de las NPU
La NPU XDNA2 de AMD, con sus 50 TOPS, supone un gran paso adelante para gestionar IA directamente en el dispositivo. Con esta potencia es posible llevar a cabo tareas como ejecutar modelos LLM sin conexión, procesamiento de imagen en tiempo real o mejoras de vídeo avanzadas sin tener que depender de la nube.
Por su parte, la NPU AI Boost de Intel ofrece 11 TOPS y plantea un enfoque más conservador. No es tan potente como la solución de AMD, pero está diseñada para trabajar en conjunto con la CPU y la GPU en entornos de IA distribuida.
La realidad del trabajo con IA
A la hora de ejecutar modelos LLM en local, la ventaja de AMD se hace notar enseguida. Para mover modelos como Llama 2 7B sin conexión a internet, se necesitan unos 50 TOPS de potencia dedicada a IA. El enfoque de Intel requiere mayor intervención de la CPU, lo que acaba ralentizando el sistema en su conjunto.
Las tareas de creación y procesamiento de imagen funcionan mejor con el hardware de AMD. Su NPU XDNA2 ofrece mejoras más eficaces en vídeo en tiempo real, eliminación de fondos y otras funciones relacionadas.
Compatibilidad con el software
La mayor trayectoria de Intel en el campo de la IA hace que, en un principio, más programas sean compatibles con su hardware. Apple, por ejemplo, ya ha optimizado varios segmentos de código para integrar funciones como Windows Copilot+ y otros entornos de desarrollo.
Eso sí, aunque la arquitectura XDNA2 de AMD aún requiere actualizaciones de software para sacarle todo el partido, su ventaja en potencia bruta compensa muchas de esas carencias iniciales. Además, el soporte por parte de los frameworks de IA mejora con rapidez.
Consumo y gestión térmica

Quienes compran un mini PC se fijan mucho en cuánto consume y cuánto calor genera. No es agradable tener un calefactor encima del escritorio.
Ambos chips apuntan al mismo presupuesto energético de 28 W, pero gestionan la energía de formas muy distintas. El diseño modular de Intel permite un control más preciso del consumo, mientras que el proceso de 4 nm de AMD es, por naturaleza, más eficiente.
El rango de consumo de AMD va de 15 a 54 W, mientras que el de Intel parte de 28 W y puede llegar hasta los 115 W. Esta diferencia lo dice todo: AMD ha diseñado sus procesadores para adaptarse mejor a distintos escenarios térmicos, mientras que Intel los ha optimizado para rendir más cuando la refrigeración lo permite.
Usos reales de un mini PC
Veamos qué suponen realmente estos chips a la hora de usar un mini PC en el día a día.
Estación de trabajo para creación de contenidos
Cuando combinas la CPU rápida de AMD con su potente NPU, obtienes ventajas claras para tareas creativas como edición de vídeo, renderizado 3D y mucho más. Poder enviar el procesamiento de vídeo con IA a un componente independiente permite mantener la velocidad de la CPU para tareas como desplazarse por la línea de tiempo o aplicar efectos en tiempo real.
El enfoque de Intel también funciona bien para trabajos creativos que no sean demasiado exigentes, ya que sus núcleos adicionales pueden encargarse sin problemas de múltiples tareas. Además, para streaming y creación de vídeo, las tarjetas gráficas Arc ofrecen buenas opciones de codificación por hardware.

Plataforma para desarrollo de IA
La ventaja de los 50 TOPS de la NPU de AMD es clave cuando se trata de crear aplicaciones de IA o ejecutar modelos en el propio equipo. Iterar sobre modelos de IA sin depender de la nube acelera mucho los flujos de trabajo de desarrollo.
En cambio, la plataforma de Intel necesita una mejor gestión de recursos para resultar útil en este ámbito. Las tareas de IA tienen que apoyarse mucho más en la CPU y la GPU, ya que su NPU es considerablemente más lenta.

Centro de juegos y entretenimiento
Ambos chips se defienden bien en juegos a 1080p, pero la gráfica de AMD rinde mejor en títulos que exigen más potencia. Una plataforma equilibrada para jugar debería combinar una CPU rápida con una buena gráfica integrada.
La solución de Intel funciona bien con juegos competitivos (e-Sports) y títulos más antiguos, y además es compatible con un mayor número de juegos debido a su mayor trayectoria en el mercado.
Ecosistema de la plataforma y soporte del fabricante
El chip que elijas influye en mucho más que la velocidad: afecta a todos los aspectos de tu mini PC. Si estás montando un sistema que debe funcionar bien durante años, esto es más importante de lo que parece.
Placas base y adopción por parte de fabricantes
Muchos fabricantes de mini PC han adoptado rápidamente la plataforma Socket FP8 de AMD. Compañías como ASUS, MSI o integradores de equipos personalizados han apostado por el HX 370 por su potencia y sus funciones avanzadas de IA. El problema es que la plataforma aún es bastante nueva: estás trabajando con implementaciones de primera generación que pueden tener errores por pulir.
Como Intel lleva más tiempo en el mercado móvil, más fabricantes son compatibles con su socket BGA 2049. Muchos mini PC se basan en Meteor Lake, así que encontrarás más opciones en cuanto a tamaño, precio y refrigeración. Con una plataforma madura como esta, resulta más fácil asegurarse de que todo funcione correctamente.
Consideraciones sobre memoria y almacenamiento
En teoría, ambos chips admiten memoria DDR5 y LPDDR5X a velocidades de hasta 5600 MT/s, pero en la práctica, su comportamiento depende mucho de la plataforma. El controlador de memoria de AMD funciona bien con kits rápidos de DDR5, mientras que el de Intel suele requerir ajustes más conservadores para garantizar la estabilidad (al menos en parte del tiempo).
Lo mismo ocurre con el almacenamiento. Ambas plataformas permiten conectar SSD NVMe vía PCIe 4.0, pero el diseño modular de Intel ofrece más líneas PCIe en total. Si quieres montar un mini PC con varias unidades rápidas o una GPU externa, este detalle cobra bastante importancia.
Análisis coste-beneficio
El precio importa, especialmente en el mercado de los mini PC, donde optimizar el valor suele ser clave a la hora de tomar decisiones de compra.
Coste total
El Core Ultra 7 155H de Intel tiene un precio oficial de 430 €, más alto que el de los modelos de AMD, que suelen ser más económicos. Esto da lugar a propuestas de valor diferentes. No obstante, también influyen los costes asociados a la plataforma, el consumo energético y el sistema de refrigeración necesario.
A largo plazo, el menor consumo de AMD en muchas cargas de trabajo podría reducir la factura eléctrica, mientras que el ecosistema más amplio de Intel podría abaratar el coste de accesorios y periféricos compatibles.
Rendimiento por euro
Si analizamos el rendimiento por euro invertido, las CPU más rápidas de AMD y su mayor capacidad en IA suelen traducirse en una mejor relación calidad-precio para aplicaciones centradas en inteligencia artificial. Intel, por su parte, destaca por ofrecer plataformas más maduras y compatibles con una mayor variedad de dispositivos.
Todo depende, en realidad, del uso que vayas a darle. Si lo tuyo es el desarrollo de IA, la ventaja de AMD en NPU bien puede justificar el coste adicional. Pero si buscas un equipo versátil para tareas generales con algo de IA, Intel puede ofrecer un mejor valor global gracias a su abanico más amplio de prestaciones.
Veredicto: elige tu campeón en mini PC con IA
- Rendimiento: procesador tope de gama AMD Ryzen™ AI 9 HX 370 + gráfica Radeon™ 890M.
- IA: sinergia triple CPU/NPU/GPU con hasta 80 TOPS de potencia, alta eficiencia, bajo consumo y respuesta ultrarrápida.
- Almacenamiento: memoria DDR5 en doble canal (hasta 128 GB) y dos ranuras M.2 (2280+2230) con soporte para hasta 8 TB de expansión SSD PCIe 4.0.
- Conectividad: doble puerto Ethernet 2.5G, Intel® Bluetooth® 5.4 y Wi-Fi 7.
- Refrigeración eficiente: sistema de refrigeración innovador y eficaz — IceBlast 2.0.
La elección entre estos chips depende por completo de ti, de tus necesidades y de tus prioridades.
Si necesitas la máxima potencia en IA, quieres ejecutar modelos LLM en el dispositivo o buscas la mejor gráfica integrada, el AMD Ryzen AI 9 HX 370 es una apuesta segura. Su NPU de 50 TOPS y la Radeon 890M forman un conjunto potente, ideal para aplicaciones exigentes con IA o para jugar con garantías.
Si por el contrario priorizas la compatibilidad con más software, quieres el mayor número de núcleos posibles para tareas variadas o prefieres una plataforma madura y estable, entonces el Intel Core Ultra 7 155H puede ser la mejor elección. Su ecosistema consolidado y su arquitectura híbrida lo convierten en un procesador muy sólido para el día a día.
Estamos solo al principio de la revolución de los mini PC, pero ambos chips representan un gran salto en el mundo de los ordenadores compactos. Qué opción encaja mejor contigo dependerá de lo que busques, pero los dos ofrecen aceleración de IA real en un formato sorprendentemente pequeño.
Y es que esta carrera para ser el mejor mini PC con IA no va solo de especificaciones técnicas. También se trata de abrir la puerta a nuevas formas de computación en espacios donde un sobremesa tradicional ya no encaja. Tanto AMD como Intel han creado propuestas interesantes, pero AMD tiene una ventaja clara cuando se trata de aplicaciones diseñadas específicamente para la era IA. Su hardware está pensado desde cero para ese nuevo escenario que marcará la próxima generación de la informática.
Geekom
GEEKOM establece su sede de I&D en Taiwán y varias sucursales en muchos países del mundo. Los miembros principales de nuestro equipo son la columna vertebral técnica que ha trabajado para Inventec, Quanta y otras empresas reconocidas. Tenemos sólidas capacidades para la I&D y la innovación. Nos esforzamos constantemente por la excelencia en el campo de los productos tecnológicos.





























