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RAM y ROM: qué son, diferencias y cómo funcionan en el ordenador

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RAM y ROM

En casi cualquier ficha técnica, RAM y ROM aparecen una al lado de la otra, y casi siempre se confunden. La RAM se entiende enseguida. La ROM es otra historia: con los años el término ha ido cambiando de significado y hoy se usa para nombrar cosas distintas según hablemos de un PC, de un smartphone o del chip que arranca el sistema.

La distinción técnica, resumida en una línea, es sencilla: la RAM es memoria volátil de trabajo y se vacía al apagar el dispositivo; la ROM es memoria no volátil de solo lectura y conserva los datos aunque no haya alimentación. El problema es que esa definición de manual solo cuenta la mitad de la historia. Buena parte de la confusión entre memoria RAM y ROM no viene del hardware, sino del uso impreciso de una palabra. Veamos por qué.

¿Qué es la memoria del ordenador?

En informática, «memoria» designa dos cosas diferentes que conviene mantener separadas. Está la memoria de trabajo, donde el sistema guarda los datos que está usando en este preciso momento, y está la memoria de almacenamiento, donde los datos permanecen guardados a lo largo del tiempo. En español solemos usar la misma palabra para ambas, y de ahí arranca gran parte de los malentendidos.

La RAM y la ROM pertenecen históricamente al primer grupo, el de las memorias internas que el procesador usa para funcionar. El almacenamiento propiamente dicho (el disco duro de antes, el SSD de ahora) es una categoría aparte, aunque en el lenguaje cotidiano acabe confundiéndose a menudo con la ROM.

¿Qué es la RAM?

RAM son las siglas de Random Access Memory, memoria de acceso aleatorio. Es la mesa de trabajo del procesador: al encender el equipo, el sistema operativo y los programas que abres van a parar aquí, y es aquí donde el procesador los ejecuta. Hay, eso sí, una limitación: la RAM es volátil. Todo lo que contiene se borra al apagar y en cada reinicio, porque sin alimentación constante no retiene los datos.

Las RAM de hoy siguen el estándar DDR5. Detrás está JEDEC, el organismo que decide cómo deben fabricarse las memorias: la primera versión, la JESD79-5, salió en julio de 2020 y se ha actualizado varias veces, hasta la JESD79-5D de noviembre de 2025. Respecto al DDR4, cambia bastante. El ancho de banda sube: se parte de 4800 MT/s, alrededor de un 50 % más. Y el consumo baja, porque el DDR5 trabaja a 1,1 V frente a los 1,2 V del DDR4, cerca de un 20 % menos de energía. Las capacidades habituales van hoy de 8 a 128 GB.

Artículo relacionado: RAM DDR4 vs DDR5: ¿merece la pena actualizar?

¿Qué es la ROM?

ROM son las siglas de Read Only Memory, memoria de solo lectura. Es no volátil: conserva los datos incluso con el ordenador apagado. Su cometido histórico es custodiar las instrucciones que el dispositivo lee al encenderse, es decir, el firmware que pone en marcha el hardware antes incluso de que se cargue el sistema operativo.

Aquí hace falta una precisión que muchos artículos se saltan. La ROM no es una sola cosa: existe toda una familia de memorias nacidas de la original. Está la ROM de máscara, programada en fábrica y ya no modificable, y después la PROM, la EPROM, la EEPROM y, por último, la memoria flash, que es descendiente de la EEPROM. Esa evolución explica por qué hoy la palabra «ROM» se usa también para memorias que en realidad pueden reescribirse. Volveremos sobre ello, porque está en el centro de casi toda la confusión.

Diferencias entre RAM y ROM

CaracterísticaRAMROM
Tipo de memoriaVolátilNo volátil
FunciónMesa de trabajo para datos y programas en usoConserva el firmware y las instrucciones de arranque
¿Se vacía al apagar?No
AccesoLectura y escritura, muy rápidasPrincipalmente lectura, escritura rara
VelocidadAltaInferior a la RAM
Capacidades habituales8–128 GBPocos MB (firmware del sistema)
Tecnología actualDDR5 (SDRAM)Memoria flash / EEPROM, chip SPI
Ampliable por el usuarioA menudo sí, con módulos sustituiblesNo

La diferencia fundamental: volátil frente a no volátil

De todas las diferencias, solo una importa de verdad: la volatilidad. La RAM pierde los datos sin corriente; la ROM los mantiene. Todo lo demás (velocidad, capacidad, posibilidad de escritura) deriva de esa decisión de diseño.

Conviene verlo así: la RAM es el espacio donde el trabajo ocurre ahora y que se pone a cero al final de la jornada; la ROM y el almacenamiento son lo que queda escrito y vuelves a encontrar al día siguiente. Confundir velocidad con permanencia es el error más común. Una memoria no es «mejor» por ser más rápida, sino que está pensada para una tarea distinta.

Qué cambia en el uso diario

En la práctica, las dos memorias entran en juego en momentos distintos.

En la multitarea manda la RAM. Es ella la que determina cuántas aplicaciones y cuántas pestañas del navegador puedes mantener activas a la vez sin que el sistema se ralentice. Cuando la RAM se llena, el ordenador tiene que apañarse como puede, y la fluidez lo nota.

En el arranque del sistema entra en escena el firmware, históricamente la ROM. Al encender, el procesador lee las instrucciones de arranque, inicializa los componentes y cede el control al sistema operativo, que en ese momento se carga desde el almacenamiento a la RAM.

Al abrir los programas, los dos mundos se encuentran. La aplicación está guardada en el SSD, pero, para ejecutarse, se copia a la RAM. Cuanta más RAM tengas, más programas y datos quedan listos para usar sin tener que recurrir continuamente al almacenamiento, que es más lento.

El siguiente esquema resume qué memoria entra en juego en las acciones de cada día.

Acción cotidianaMemoria implicadaQué ocurre
Enciendes el PCROM / firmwareEl firmware (UEFI) inicializa el hardware y, después, el sistema operativo se carga desde el SSD a la RAM.
Abres Chrome (u otro programa)del SSD a la RAMEl programa, guardado en el SSD, se copia a la RAM para ejecutarse.
Mantienes muchas pestañas abiertas en el navegadorRAMCada pestaña ocupa RAM: con más RAM mantienes más activas sin ralentizaciones.
Editas un documento aún sin guardarRAMLos cambios se quedan en la RAM hasta que guardas: un corte de luz antes de guardar los borra.
Guardas o descargas un archivoSSD (almacenamiento)El archivo se escribe en el almacenamiento no volátil: permanece incluso tras apagar.
Apagas el PCRAMLa RAM se vacía. El sistema operativo y los archivos (SSD) y el firmware (ROM) quedan intactos.

RAM, ROM y CPU: cómo trabajan juntas en el ordenador

Para entender los papeles de cada una conviene seguir los datos en el instante en que enciendes el ordenador.

El procesador no sabe hacer nada «en frío». Al encender, lee el firmware desde el pequeño chip de arranque —en su día una ROM de verdad y hoy casi siempre memoria flash que contiene el firmware UEFI—, ejecuta las comprobaciones iniciales del hardware y pone en marcha el cargador del sistema operativo. El sistema operativo no vive en la RAM ni en la ROM: reside en el almacenamiento y se carga en la RAM durante el arranque.

A partir de ahí, la CPU trabaja casi en exclusiva con la RAM. El motivo es la velocidad: el procesador es mucho más rápido que el SSD, y leer cada dato directamente del almacenamiento lo dejaría esperando la mayor parte del tiempo. La RAM hace de puente entre una CPU velocísima y un almacenamiento relativamente lento. Existe además una jerarquía interna —los registros y la caché de la CPU son aún más rápidos que la RAM, pero diminutos—, pensada precisamente para salvar esa diferencia.

Figura 1 — Dónde viven los datos en un PC moderno. La ROM enciende la máquina, el SSD lo conserva todo, la RAM es donde el trabajo ocurre de verdad y la CPU recurre a la memoria más rápida que tiene a su alcance. (Elaboración de GEEKOM)

Los archivos que guardo o descargo, ¿acaban en la RAM o en la ROM?

Pregunta frecuente y respuesta tajante: ni en la RAM ni en la ROM, al menos en el sentido técnico de ambos términos. Los archivos que guardas o descargas se escriben en el almacenamiento, es decir, en el SSD (o en el disco duro, o en la memoria flash interna de un smartphone). Es una memoria no volátil, así que el archivo se queda ahí también después de apagar.

La RAM solo interviene mientras estás trabajando sobre un archivo. Un documento abierto y aún sin guardar vive en la RAM: si se va la corriente antes de guardar, ese trabajo se pierde, porque todavía no se ha escrito en el almacenamiento. Es exactamente la diferencia entre «abierto» y «guardado».

Lo que conviene recordar es que la ROM en sentido estricto no tiene nada que ver con tus archivos: sirve al sistema, no a ti. Cuando se dice que un archivo «está en la ROM» del teléfono, en realidad se está hablando del almacenamiento interno. Y es ahí donde el término se ha alejado de su significado original.

Qué es el almacenamiento (SSD) y por qué se confunde con la ROM

Un SSD (Solid State Drive) usa memoria NAND flash para conservar los datos de forma permanente. Es no volátil, igual que una ROM, y este es el primer motivo de la confusión. El segundo es de parentesco técnico: como hemos visto, la flash desciende de la EEPROM, que pertenece a la familia de las ROM. De ahí la costumbre, muy extendida pero imprecisa, de llamar «ROM» a cualquier memoria que no sea RAM.

La diferencia de fondo, sin embargo, sigue siendo evidente. Un SSD se lee y se escribe sin parar, tiene capacidades enormes —de cientos de GB a varios TB— y en muchos equipos se puede sustituir o ampliar. Una ROM es justo lo contrario: pequeña, de solo lectura en el uso normal y no pensada para que el usuario la modifique.

En un PC moderno, la ROM «de verdad» se ha reducido a un único chip flash SPI que custodia el firmware UEFI. Todo lo demás de lo que llamarías «memoria permanente» es, en realidad, el SSD. Como señala también la entrada en español de Wikipedia dedicada a la Read Only Memory, llamar «ROM» al firmware actual resulta ya impropio en el plano del hardware, porque ese firmware reside en chips flash (eMMC, UFS o SPI), no en una ROM en sentido clásico.

En qué fijarte al elegir un PC: lo que cuenta es la RAM, no la ROM

Cuando configuras o compras un ordenador no existe ninguna «ROM» que elegir: la decisión gira en torno a la RAM y al almacenamiento, es decir, el SSD. Y entre las dos, la RAM es la que más pesa en la experiencia diaria, porque determina cuánto trabajo puedes tener abierto a la vez.

En 2026 esta elección importa más de lo habitual, por una razón que va más allá de lo técnico: la memoria se ha vuelto escasa y cara. Según IDC, en 2026 el crecimiento de la oferta de DRAM se quedará en torno al 16 % interanual, por debajo de la media histórica del 20–30 %, y la memoria ha pasado a representar cerca del 18–20 % de la lista de materiales de un PC, aproximadamente el doble que en 2024. La propia IDC estima para el año una caída de los envíos de PC cercana al 5 %. La causa es estructural: los tres fabricantes que controlan más del 95 % del mercado de DRAM (Samsung, SK Hynix y Micron) han desviado capacidad de producción hacia la memoria HBM destinada a los centros de datos de inteligencia artificial, dejando menos margen para la memoria de consumo. Counterpoint Research y TrendForce han hablado de subidas «sin precedentes», con la DRAM creciendo un 80–90 % en un solo trimestre.

El disparo de los precios de la memoria a comienzos de 2026

Figura 2 — El disparo de los precios de la memoria a comienzos de 2026. Fuentes: IDC, Counterpoint Research, TrendForce.

La consecuencia práctica es sencilla: partir con RAM suficiente compensa más que nunca, porque perseguir la ampliación más adelante sale más caro, y ahorrar hoy en los gigabytes equivocados se paga pronto. Para un uso general, 16 GB siguen siendo la base sensata; para multitarea exigente, trabajo creativo, máquinas virtuales o modelos de inteligencia artificial en local, 32 GB dan margen. El almacenamiento se dimensiona según el volumen de archivos que manejes.

En este escenario, los mini PC muestran una ventaja a menudo infravalorada: la posibilidad de ampliarlos. Muchos portátiles y mini PC montan memoria LPDDR soldada, imposible de ampliar. Los mini PC de GEEKOM, en cambio, adoptan módulos DDR5 SO-DIMM no soldados: la propia GEEKOM señala la configuración de 16 GB de RAM y 1 TB de SSD como el punto de equilibrio adecuado para la mayoría de los usuarios, pero dejando los zócalos libres para crecer con el tiempo. En los modelos de gama alta, como el A9 Max, la ampliación llega hasta 128 GB de DDR5 y 8 TB de SSD.

Una confirmación concreta llega desde los análisis independientes: al probar el A9 Max, Tom’s Hardware comprobó que, con 32 GB de DDR5, decenas de pestañas del navegador abiertas junto a documentos de gran tamaño, videollamadas y aplicaciones en segundo plano no producían ralentizaciones perceptibles. Es justo el comportamiento que cabe esperar cuando la RAM está dimensionada con holgura.

geekom-a9-max-mini-pc-ia-para-trabajo-hibrido

Una prueba que puedes hacer tú mismo

No hace falta un laboratorio para ver la RAM en acción. En Windows 11, abre el Administrador de tareas (Ctrl+Mayús+Esc) y mira la pestaña Rendimiento: un sistema recién arrancado ocupa por lo general 3–4 GB. Abre 25–30 pestañas de Chrome, un par de documentos de Office y arranca una videollamada: el uso sube con facilidad a 10–14 GB. En una máquina de 8 GB, llegados a ese punto, el sistema se ve obligado a volcar parte de los datos al SSD, y la ralentización se nota. Es el mismo experimento, al revés, que explica por qué 16 o 32 GB cambian la sensación de uso más que casi cualquier otra especificación.

Artículo relacionado: ¿32 GB de RAM son demasiados? La guía definitiva sobre la RAM de tu PC

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿La ROM se borra cuando apago el ordenador?

No. La ROM es no volátil y conserva los datos aunque no haya alimentación. Es la RAM la que se vacía al apagar.

La memoria interna, ¿es RAM o ROM?

Técnicamente, ninguna de las dos: es memoria de almacenamiento flash (SSD en el PC; UFS o eMMC en el smartphone). En los teléfonos se la llama «ROM» por costumbre, pero se trata de almacenamiento reescribible.

¿Qué significan RAM y ROM en las fichas de los smartphones (o móviles)?

La RAM tiene el mismo papel que en el PC: determina la fluidez y la multitarea. La «ROM» de las fichas técnicas, en cambio, no es una Read Only Memory: es la memoria interna de almacenamiento (UFS o eMMC) donde residen el sistema operativo, las apps y los archivos, y que lees y escribes sin parar. Es el mismo uso impropio del término que aparece también en los folletos de las tiendas; no hay que confundirlo con la «RAM virtual», que no es más que una porción del almacenamiento usada como apoyo temporal.

¿Los ordenadores modernos todavía tienen ROM?

Sí, pero reducida al mínimo: un pequeño chip flash que contiene el firmware UEFI de arranque. Es memoria flash, no una ROM de máscara como las de antaño.

¿SSD y ROM son lo mismo?

No. El SSD es una memoria de almacenamiento amplia, reescribible y a menudo sustituible; la ROM es una pequeña memoria de solo lectura que sirve para el arranque del sistema.

¿Por qué se ralentiza el ordenador si la RAM está llena?

Cuando la RAM se agota, el sistema traslada parte de los datos al SSD —la llamada memoria virtual—, mucho más lenta que la RAM. Ese trasvase continuo genera los tirones y las esperas.

¿Puedo aumentar la ROM como hago con la RAM?

No, la ROM y el firmware no se amplían. Lo que sí puedes ampliar es el almacenamiento: en una máquina con zócalos libres puedes añadir o sustituir el SSD. Por eso la posibilidad de ampliar los módulos —RAM y SSD— es un criterio de compra que no conviene pasar por alto.

¿Mejor más RAM o más almacenamiento?

Depende del uso, porque responden a necesidades distintas: la RAM fija el techo de trabajo simultáneo; el almacenamiento, la cantidad de datos que conservas. En 2026, con los precios de la memoria tensionados, conviene asegurarse primero suficiente RAM (y la posibilidad de ampliarla) y, después, dimensionar el almacenamiento según tus propios archivos.

Conclusión

La distinción entre RAM y ROM, en el plano técnico, es nítida y nunca ha cambiado: una es volátil y rápida; la otra, no volátil y de solo lectura. Lo que ha cambiado es el uso de las palabras, sobre todo desde que los smartphones y la publicidad rebautizaron como «ROM» el espacio de almacenamiento. Cuando tengas que elegir un dispositivo, razona en términos concretos: cuánta RAM necesitas para el trabajo que haces de verdad y cuánto almacenamiento para lo que quieres conservar. La palabra «ROM», déjala para los manuales y el firmware.

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Geekom

GEEKOM establece su sede de I&D en Taiwán y varias sucursales en muchos países del mundo. Los miembros principales de nuestro equipo son la columna vertebral técnica que ha trabajado para Inventec, Quanta y otras empresas reconocidas. Tenemos sólidas capacidades para la I&D y la innovación. Nos esforzamos constantemente por la excelencia en el campo de los productos tecnológicos.

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